Virtualización de Escritorios #colaboramx

Hoy en día es común escuchar hablar de las tablets, cada una ofreciendo diferentes sabores en cuanto a aplicaciones y sistemas operativos.

Desde el punto de vista de usuario y el consumo personal, las opciones son diversas, sin embargo, desde el punto de vista corporativo, la decisión de cuál seleccionar deberá estar basada no en la diversidad de los dispositivos o el que está de moda, sino en la estrategia de virtualización de escritorio o VDI (por su mención en ingles Virtual Desktop Infraestructure) que se quiera ejecutar, que permita ser habilitada de manera segura, cumpliendo con las políticas corporativas, así como reducción del TCO.

Quizás, para cubrir con mayor detalle el tema, vale la pena comenzar con algunos términos que escuchamos comúnmente y así podamos partir de una base común.

El término hypervisor es una pieza de software sobre la cual se montan diferentes sistemas operativos. En el hypervisor es sobre el cual se hace la selección de los recursos de hardware disponibles y que permitirán a una aplicación hacer uso de éstos. Agunos ejemplos son ESX y ESXi, entre otros. El hypervisor comúnmente esta implementado en los servidores del centro de datos.

Virtualización del escritorio – Se refiere a correr diferentes escritorios virtuales sobre servidores físicos en el centro de datos en lugar de utilizar el dispositivo final del usuario. Existen diferentes protocolos para lograr esto como son: RDP/ICA/PCoIP

Existes diferentes dispositivos finales mediante los cuales es posible acceder a diferentes escritorios virtuales. Estos pueden ser thick, thin y zero clients.

Los “Thick clients” son computadoras que tienen un sistema operativo como MAC o Windows. Estos ejecutan procesamiento, requieren almacenamiento y utilizan memoria, todo esto de manera local.

Los “Thin clients” son dispositivos móviles, que incluyen un sistema operativo base como son MAC OS o Windows, un CPU, procesador de gráficos, memoria y almacenamiento en disco o memorias flash, algunas de las aplicaciones que acceden los usuarios no se ejecutan de manera local, estas se encuentran en servidores de manera remota.

A través de los “Thick” o “Thin Clients”  es posible correr un software que permite hacer virtualización. Estos son usados cuando se necesita usar alguna aplicación, pero la computadora que tenemos no tiene suficiente memoria o poder de procesamiento. Lo que se hace es cargar un cliente de software que puede ser Citrix o VMware y accesar a la aplicación que residirá en alguna parte de un centro de datos con la memoria, espacio en disco y poder de procesamiento necesarios.

Un “Zero Client” es un dispositivo que no tiene un sistema operativo base y no ejecuta procesamiento o almacenamiento de manera local. Normalmente incluye interfaces Ethernet, puertos USB, tarjeta de video y de audio.

Cuando un cliente selecciona entre un thick, thin o zero client, éste debería estar mapeado a lo que espera ejecutar.

Características a considerar en una Tablet o “thin client”:

  • El acceso a las aplicaciones que residen al centro de datos deberá ser seguro
  • Deberá permitir una administración centralizada
  • Considerar la integración con servicios como video o Telepresencia
  • Integrar servicios de acceso a redes sociales corporativas
  • Acceso a servicios de colaboración en la nube
  • Acceso a servicios como correo electrónico y el calendario
  • Integración a los servicios de comunicación unificada como llamadas de voz, presencia y mensajería instantánea.

Omar Pelaez
Consultant Systems Engineer
Cisco Systems Mexico

Nuevos modelos de servicio para la Colaboración #colaboramx

Seguramente cada día escuchan y leen más acrónimos con terminación aaS, que por sus siglas en inglés significa “como servicio” (as a Service).

Podemos encontrar SaaS para software, CaaS para colaboración entre muchos otros. Para terminar pronto, encontramos con mayor frecuencia el llamado XaaS “Lo que sea como Servicio”.

Esta tendencia tiene un impacto positivo en los modelos de implementación para soluciones de colaboración, permitiendo a las empresas tener mayor flexibilidad y escoger la solución que resuelva de la mejor forma sus necesidades de negocio.

Empecemos con el “por qué de estos nuevos modelos?” Las empresas buscan hacer más con menos recursos, tener un mayor contacto con clientes pero evitar en medida de lo posible viajar, herramientas de trabajo y comunicación en cualquier lugar y en cualquier dispositivo. El resultado: herramientas de Colaboración. Sin embargo, nos encontramos con falta de personal en el área de TI para mantener, operar, resolver problemas y además innovar en tecnologías que requieren de un mayor conocimiento o diferente al que se tiene actualmente en el grupo de TI. Personalmente creo que para muchos, esta situación les puede ser muy familiar.

Datos recientes de Forrester muestran que 7 de cada 10 empresas están invirtiendo en soluciones de Colaboración y estas mismas empresas están evaluando, en alguna medida, tener equipo y operación en un esquema de “outsourcing”.

De acuerdo a un estudio de esta misma firma de analistas, de 2009 a 2013 la demanda por servicios administrados se incrementará significativamente, incluso superando al método tradicional de comprar y operar estas soluciones. Esto se debe principalmente a que estos modelos permiten reducir el CapEx, el costo total de propiedad (TCO), de la misma forma ayudar a eliminar el riesgo de adopción de la tecnología y evitar la obsolescencia.

¿Cuáles son los distintos modelos y qué tipo de empresa tendría mayor beneficio con ellos?

  • Equipo en las instalaciones del cliente (CPE) – El cliente es dueño y administra el hardware y software – Apropiado cuando la empresa tiene un área de TI lista para manejar y operar todo con sus propios recursos, dicho staff se convierte en un proveedor de servicios interno.
  • CPE Administrado – El cliente es dueño de la solución pero un socio de negocios la administra – El grupo de TI tiene otras prioridades o sus conocimientos están enfocados a otras tecnologías.
  • Solución completamente hosteada – El proveedor de la solución tiene equipo dedicado para la solución ofertada, el cliente paga mensualmente por el servicio – Adecuado cuando la empresa tiene una política o ideología de minimizar los riesgos combinado con una necesidad de tener la solución de colaboración en muy corto plazo. En cuanto a finanzas se tiene un costo programado por usuario y por mes en una misma factura.
  • CaaS o Servicios Administrados en la nube – El proveedor mantiene y es el dueño del software. El cliente paga por el derecho de uso – Una opción cuando tenemos una reducción de presupuestos para gastar en CapEx, pocos recursos disponibles en el área de TI, pago por las características que requiero. Una posible limitante es que la disponibilidad de nuevas aplicaciones o características las define el proveedor de este servicio.
  • Modelo Híbrido – Una combinación entre servicios administrados y soluciones en las premisas del cliente – Ya que hemos hablado de los distintos modelos, éste podría ser el más atractivo pensando en tomar lo mejor de cada modelo y que se ajuste a las necesidades particulares de cada empresa, sin embargo, requiere de una evaluación detallada en donde nos aseguremos de que las soluciones propuestas son interoperables y que la arquitectura propuesta es abierta para lograrlo.

Estos nuevos modelos son una realidad. Si conocemos las necesidades de la empresa a mediano y largo plazo, vamos a encontrar el modelo más adecuado, e incluso ayudar a que, desde el punto de vista financiero, podamos tener mayor viabilidad para la realización de estas inversiones.

Daniel Tirado
Systems Engineer – Cisco Mexico

La triste realidad de la adopción de plataformas de VoIP

En estos últimos dos años hemos visto, y leído quizás, muchos escritos acerca de los usos y de las ventajas de la adopción de la VoIP en las empresas y en los centros de atención y servicios a clientes. Cada vez son más frecuentes los artículos y casos de éxito, la opinión generalizada es de aceptación, prácticamente las dudas existentes acerca de la calidad de la voz, escalabilidad, disponibilidad y otras relevantes para que estas soluciones sean un sustituto de la tecnología TDM tradicional están zanjadas. Adicionalmente, parece haber una conciencia generalizada sobre los múltiples beneficios que las tecnologías de convergencia IP brindan al costo de la operación, el menor TCO, el mejor control sobre los procesos de negocio que esta tecnología soporta y mejor adaptación a éstos. Lo sorprendente es que, no obstante la aparente aceptación, en nuestro país las compañías no la avalan con hechos. Muy pocas de las grandes compañías han adoptado esta tecnología plenamente y mucho menos con un sentido de apertura total hacia sus beneficios, ¿porqué será? Bajo nuestro punto de vista y de acuerdo a lo que los prospectos y clientes nos comentan, hay una serie de factores:

Inversiones anteriores. Se han hecho inversiones muy grandes en la tecnología TDM y no todas éstas se han depreciado por completo. Se ha invertido mucho dinero en la capacitación de los encargados de administrar las plataformas y en su grupo de trabajo.

Seguridad en la operación. Mal que bien, hay una fuerte filosofía de “si funciona, déjalo así” pese a que no sea la forma óptima, ni la que más valor le cree a los accionistas. Es una forma de mantener el puesto seguro.

Los esquemas comerciales de los vendors dominantes son iguales a los que usaban en TDM.  Los grandes fabricantes y vendedores de infraestructura (hardware) de telecomunicaciones no tienen interés en trasladar el menor costo de esta infraestructura a los clientes a través de una reducción de sus precios, por lo que prefieren continuar con el mismo esquema de precios y licenciamiento en sus productos con la consecuencia para el cliente de que no percibe claramente los beneficios y continua en el mismo esquema rígido que conoce.

Conocimiento limitado de las implicaciones de las aplicaciones de VoIP por parte del cliente. Quizás los clientes no terminan de relacionar sus áreas técnicas con las de negocio y el análisis parcial que resulta de esta falta de relación entre áreas hace que los beneficios que pueden obtenerse de estas tecnologías se perciban menores de lo que realmente son.

Estilo comercial del proveedor.  El proveedor puede estar haciendo una venta del tipo hardware en aplicaciones de software que permiten flexibilidad sin precedentes para el apego a los procesos de negocio del cliente a la vez que mantienen altos estándares de calidad. El proceso comercial debe hacer énfasis claramente en estos temas para demostrar sus valores agregados. Requiere de una venta consultiva.

Esquemas comerciales rígidos.  Al igual que se requiere un cambio en el estilo comercial, se requiere un cambio en los esquemas comerciales ofrecidos al cliente ya que estas herramientas, por definición, deben permitir una descentralización de la infraestructura y los clientes.

Difícil planteamiento del caso de negocios.  En general se busca la sustitución de las plataformas TDM ya que las compañías que no cuentan con una infraestructura telefónica previa, buscan como primera opción una plataforma de VoIP. Al no haber una investigación profunda del proceso de servicios de nuestros clientes y de relación con sus usuarios, no se plantean casos de negocio atractivos, ni perfectamente factibles lo cual complica la evaluación financiera del proyecto.

Nos guste o no, la aceptación de las plataformas la dicta el mercado y, por lo tanto, los clientes. Mientras ellos no se decidan abiertamente a implantar estas tecnologías, no podremos decir que la adopción plena de la VoIP es una realidad. Parece que nos corresponde a los proveedores y consultores que estamos realmente convencidos de los beneficios de las plataformas y aplicaciones de VoIP trabajar arduamente en diversos ámbitos para lograr el cambio definitivo en pro de nuestros clientes y de una participación más abierta en el mercado.  gustavo.ramon@nekotectelecom.com