Virtualización de Escritorios #colaboramx

Hoy en día es común escuchar hablar de las tablets, cada una ofreciendo diferentes sabores en cuanto a aplicaciones y sistemas operativos.

Desde el punto de vista de usuario y el consumo personal, las opciones son diversas, sin embargo, desde el punto de vista corporativo, la decisión de cuál seleccionar deberá estar basada no en la diversidad de los dispositivos o el que está de moda, sino en la estrategia de virtualización de escritorio o VDI (por su mención en ingles Virtual Desktop Infraestructure) que se quiera ejecutar, que permita ser habilitada de manera segura, cumpliendo con las políticas corporativas, así como reducción del TCO.

Quizás, para cubrir con mayor detalle el tema, vale la pena comenzar con algunos términos que escuchamos comúnmente y así podamos partir de una base común.

El término hypervisor es una pieza de software sobre la cual se montan diferentes sistemas operativos. En el hypervisor es sobre el cual se hace la selección de los recursos de hardware disponibles y que permitirán a una aplicación hacer uso de éstos. Agunos ejemplos son ESX y ESXi, entre otros. El hypervisor comúnmente esta implementado en los servidores del centro de datos.

Virtualización del escritorio – Se refiere a correr diferentes escritorios virtuales sobre servidores físicos en el centro de datos en lugar de utilizar el dispositivo final del usuario. Existen diferentes protocolos para lograr esto como son: RDP/ICA/PCoIP

Existes diferentes dispositivos finales mediante los cuales es posible acceder a diferentes escritorios virtuales. Estos pueden ser thick, thin y zero clients.

Los “Thick clients” son computadoras que tienen un sistema operativo como MAC o Windows. Estos ejecutan procesamiento, requieren almacenamiento y utilizan memoria, todo esto de manera local.

Los “Thin clients” son dispositivos móviles, que incluyen un sistema operativo base como son MAC OS o Windows, un CPU, procesador de gráficos, memoria y almacenamiento en disco o memorias flash, algunas de las aplicaciones que acceden los usuarios no se ejecutan de manera local, estas se encuentran en servidores de manera remota.

A través de los “Thick” o “Thin Clients”  es posible correr un software que permite hacer virtualización. Estos son usados cuando se necesita usar alguna aplicación, pero la computadora que tenemos no tiene suficiente memoria o poder de procesamiento. Lo que se hace es cargar un cliente de software que puede ser Citrix o VMware y accesar a la aplicación que residirá en alguna parte de un centro de datos con la memoria, espacio en disco y poder de procesamiento necesarios.

Un “Zero Client” es un dispositivo que no tiene un sistema operativo base y no ejecuta procesamiento o almacenamiento de manera local. Normalmente incluye interfaces Ethernet, puertos USB, tarjeta de video y de audio.

Cuando un cliente selecciona entre un thick, thin o zero client, éste debería estar mapeado a lo que espera ejecutar.

Características a considerar en una Tablet o “thin client”:

  • El acceso a las aplicaciones que residen al centro de datos deberá ser seguro
  • Deberá permitir una administración centralizada
  • Considerar la integración con servicios como video o Telepresencia
  • Integrar servicios de acceso a redes sociales corporativas
  • Acceso a servicios de colaboración en la nube
  • Acceso a servicios como correo electrónico y el calendario
  • Integración a los servicios de comunicación unificada como llamadas de voz, presencia y mensajería instantánea.

Omar Pelaez
Consultant Systems Engineer
Cisco Systems Mexico

El Futuro de la Colaboración #colaboramx

Si puedes soñarlo, puedes hacerlo” – Walt Disney

Nunca la afamada frase de Walt Disney ha sido más cierta que en nuestros tiempos, pues últimamente parece que podemos soñar algo y volverlo realidad en muy corto tiempo. Por más de 50 años, el género de la ciencia ficción nos ha hecho imaginar y soñar las cosas que seremos capaces de hacer en el futuro, ¿pero cuándo llegará el futuro? En las películas actuales seguimos viendo cada vez cosas que parecen más increíbles y nos retan a seguir soñando el futuro.

En 1902 un francés llamado George Méliès decidió que sería buena idea producir un filme sobre una historia fantástica donde un grupo de hombres viajaba a la luna. En una época donde las películas que se hacían eran acerca de cosas triviales como trenes llegando a una estación, o un recorrido por las calles de la ciudad, una película sobre un viaje a la luna sonaba como el producto de una mente trastornada. Cuál sería nuestra sorpresa cuando en 1969 el hombre llega a la luna en una forma muy similar a la que el francés propuso 67 años atrás. Por cierto, la película se tituló Voyage Dans la Lune.

En la década de los 60 se filmaba la serie de televisión “Star Trek” que se distinguía por tener como consultor científico al Profesor Isaac Asimov, un reconocido autor de la época con un gusto por todas las cuestiones científicas. La serie entonces estaba basada en hechos científicos reales. Entre varias cosas creativas que la serie televisiva nos mostraba estaba el comunicador que el Capitán Kirk utilizaba para conversar con su nave. 30 años más tarde, en 1996, aparecería el teléfono celular Star Tac de Motorola, y por supuesto… ¡era casi igual al comunicador del Capitán Kirk!

Hay muchos ejemplos más como estos, pero mi punto, estimado lector, es que el primer paso para construir el futuro es imaginarlo. El conocimiento técnico, los materiales y tecnologías vendrán después como consecuencia natural de buscar ese sueño. Al menos eso es lo que, al parecer, hemos sido capaces de probar con el tiempo como integrantes de la raza humana.

Si tomamos esta premisa, imaginemos entonces el futuro de la Colaboración

Si analizamos lo que tenemos hoy, veremos que tenemos ya una diversidad de avances en el tema tan vasta que impresionaría al más imaginativo fan de la época dorada de la ciencia ficción: videoteléfonos; software inteligente que integra todos nuestros medios de comunicación en nuestros teléfonos móviles; dispositivos tipo tablet que nos permiten comunicarnos con video en cualquier conexión a internet en el planeta; mensajería instantánea que puede comunicarnos con cualquier dispositivo en múltiples plataformas y sistemas operativos; sesiones de trabajo virtuales que permiten compartir documentos, presentaciones, video y audio; salas de Telepresencia que son casi tan buenas como “estar ahí”; y por si pareciera poco, todo se integra, permitiéndonos tener un sistema de comunicaciones personales que nos sigue a donde quiera que vayamos y a cualquier dispositivo que por casualidad tengamos en las manos en algún momento dado. Nada mal para empezar, algunos podrían decir que el futuro ya llegó, pues éstas son cosas que la ciencia ficción ha imaginado desde muchas décadas atrás y consideradas imposibles de lograr hace todavía 20 años.

Si separamos en componentes lo que las tecnologías de Colaboración nos ofrecen hoy, tenemos infraestructura, software, y por supuesto… dispositivos de usuario final. Las primeras dos las podríamos quitar de este párrafo y no pasaría absolutamente nada. ¿Qué quiero decir con esto?… ¡¡Que a la gente lo que le importa es el dispositivo!!

El futuro de la Colaboración estará en la facilidad con la que moveremos nuestras comunicaciones de un dispositivo a otro. Por 10 años nos hemos acostumbrado a que hay 3 categorías de dispositivos, la laptop, el celular y el teléfono en la oficina. La tablet es una nueva categoría de dispositivo que ya comienza a convertirse en una necesidad y pronto habrá más.

¿Por qué no imaginar espejos con pantalla traslúcida y panel de tacto? Muy útil al estarse cepillando los dientes y poder ver en él el calendario del día, la información del clima, las noticias y los mensajes personales importantes al iniciar nuestro día.

¿O qué tal mesas de trabajo con pantallas digitales que permiten trabajar con planos o dibujos y que al irnos nos permiten pasar todo lo que hemos hecho a nuestros teléfonos móviles al simplemente ponerlos encima? Muy útil para los diseñadores, constructores y arquitectos.

¿Un refrigerador que nos muestre las fotos familiares para de ahí subirlas a las redes sociales y que contenga la lista de lo hace falta comprar? Así podríamos adquirirlas  en línea desde el refrigerador mismo.

¿Y qué hay de nuestros autos? ¿Es difícil concebir que pudieran hacer una conexión sobre redes móviles en una VPN a la oficina y sincronizar nuestra agenda? Con esa información podrían alimentar el sistema de navegación del automóvil de manera automática y llevarnos paso a paso a nuestro destino, mientras nos sugiere la vía más corta y descongestionada posible. Tendríamos nuestros contactos para poder utilizar comandos de voz y pedirle al automóvil que le llame a alguno de ellos, pero usando una extensión de nuestra oficina a través de la conexión a red móvil…. ¿qué tal agregarle video en una pantalla translúcida en el parabrisas? Bueno, aquí habría que ver si ya tenemos un automóvil que se pueda manejar solo al trabajo mientras participamos en esta particular sesión de Telepresencia 😉

Salas de Telepresencia donde podamos conversar con personas que ni siquiera hablan nuestro mismo idioma son enteramente posibles pensando en lo que ya tenemos hoy. Si mi interlocutor es, por ejemplo, Japonés, la sala será capaz de traducir al instante entre español y japonés, de tal forma que yo podré hablar español y él escuchará japonés. Cuando él hable japonés yo escucharé español. ¿Qué tal hacer esto en mi tablet desde cualquier punto del planeta, o en esa sesión de Telepresencia desde el automóvil?

Sí, el futuro de la Colaboración definitivamente se ve brillante. Si bien no puedo adivinar exactamente cómo será el futuro, lo que sí les puedo decir es que nada de esto se escapa a una posible realidad que se está construyendo no desde hoy, sino desde algunos años atrás. Estamos definitivamente en la era de la inclusión cuando hablamos de comunicaciones. Incluyendo en nuestra forma de colaborar una multiplicidad de dispositivos que nos harán la vida más fácil porque podrán interactuar entre sí con nuestra información, y ahora mucho más que antes estamos listos para aceptar que haya cada vez más y más categorías de estos dispositivos. Como siempre la clave está en las redes que permitirán a estos dispositivos interconectarse para poder hacer su magia, pero estamos llegando a esa época en la que nuestros padres y abuelos sólo podían soñar. La época en que estamos alcanzando el futuro.

Ahora sí, la pregunta más importante entonces, estimado lector, es ¿Cómo se imagina usted su futuro?

Tomás Medrano Pérez
Collaboration Architecture Specialist
Cisco Systems

El punto de partida para la Colaboración #colaboramx

Existe una oferta enorme de servicios de Colaboración. Para tener un buen punto de partida definamos los servicios de Colaboración.

Cuando escuchamos hablar de Colaboración desde el punto de vista tecnológico, escuchamos hablar de movilidad, mensajería, presencia, video, software social, entre otros. Entenderlo de esa forma resulta complejo debido a la variedad de cosas que puede significar y a la manera en que pudiera ser ofrecido por quien lo defina. Para dar claridad agrupemos todos estos elementos en tres grupos que abarquen todos esos servicios y aplicaciones en tres:

  1. Comunicaciones Unificadas
  2. Video
  3. Aplicaciones 2.0

Donde las aplicaciones de Comunicación Unificada no solamente son la mensajería instantánea y la presencia, tiene que ver con la integración de la voz, la movilidad a través de dispositivos móviles, las herramientas de Colaboración remota, la mensajería unificada, entre otras.

En los últimos años el video se ha manifestado en diferentes formas. La definición de éste depende del comportamiento a través del medio o del dispositivo que es accedido. Ejemplos de formas de video son: videoconferencia, Telepresencia, video a través de cámaras Web en la computadora, video vigilancia o video a través de portales.

Las Aplicaciones Web 2.0 son aquellas que permiten a los usuarios interactuar, donde éstos dejan el papel de observadores y toman un papel más participativo. Tal es el caso de las redes sociales, blogs, wikis, video portales, entre otros. Un caso muy claro de su utilización es que la gente cada vez considera más la opinión de otros compradores para adquirir un producto o servicio para tomar una decisión.

El punto de partida para la Colaboración debe ser determinado por las organizaciones en la medida que éstas vean un valor agregado de las aplicaciones y nuevos servicios que podrán ofrecer al usuario final.

Es recomendable hacer una planeación hacia futuro donde se incluya un cuestionario de los requerimientos del usuario, definir la manera en cómo pueden interactuar entre diferentes grupos, sin embargo las directrices de peso son las que pueden generar ahorros inmediatos como es el caso de las herramientas de trabajo en grupo a distancia.

Finalmente, es importante ver en qué etapa de los diferentes servicios y aplicaciones se encuentra la organización para ver qué cosas se deberán integrar, actualizar o migrar.

Omar Peláez
Consultant Systems Engineer
Cisco Systems Mexico

TelePresencia y Video, la nueva plataforma de colaboración empresarial #colaboramx

En un entorno económico tan volátil e inestable como el que vivimos actualmente, las compañías y corporaciones están buscando formas de invertir su capital de forma sabia y eficiente que les permita recortar gastos de operación en viajes sin comprometer las metas de negocio. Las tecnologías de video ofrecen la mejor forma de permitir que dos personas, grupos o empresas geográficamente distantes interactúen de forma tan natural como una reunión presencial.

Para hablar de video tenemos que remontarnos a los años 20 cuando gracias al invento de uno de los aparatos electrónicos más importantes en la vida del ser humano se iniciaron las primeras emisiones públicas en tiempo real de imágenes animadas; la televisión permitió a la gente informarse de acontecimientos muy distantes y detonó el aprendizaje en tiempo real del contexto histórico alrededor del mundo.

Si bien es verdad que en 1940 el orgullo mexicano Guillermo González Camarena sentó las bases de lo que ahora conocemos como la televisión a color; Tin Tán, uno de los actores más recordados en el cine cómico mexicano, introdujo de forma simple y vanguardista, la idea de los sistemas de comunicación visual en dos vías: El Temirófono.

Con lo que de forma chusca pero contundente, esto sienta las bases de que en México se ha considerado el uso de video como servicio para entretenimiento y educación.

Al día de hoy, la tecnología en comunicación de video fue evolucionado conforme las tecnologías de los enlaces de datos y voz lo fueron permitiendo, así nos encontramos con soluciones de video que comenzaron viajando sobre cables telefónicos simples, para después pasar a enlaces de cobre de alta calidad, microondas, fibras ópticas, satélites y finalmente con el auge del internet, la soluciones de video experimentaron un enorme desarrollo y crecimiento al aprovechar los enormes beneficios de un nuevo estándar de comunicación: la red IP.

Con esta nueva plataforma, las soluciones de video se hicieron cada vez más robustas, ofreciendo ya no solo servicios de voz y video de buena calidad, sino la posibilidad de compartir datos de forma remota, una diversidad más grande de terminales, y la posibilidad de ya no solo realizar una conversación visual remota entre dos personas, sino entre grupos de personas de diversas entidades situados en localidades geográficas dispersas. El mundo de la videoconferencia había nacido.

Con las constantes innovaciones en las redes IP, la creación de nuevos estándares de transporte multiprotocolo, las mejoras en la pureza del cobre y fibras ópticas y el desarrollo de tecnologías de transmisión cada vez más veloces, el mercado exigió soluciones de mayor calidad visual, velocidad y sobre todo, sencillez en su operación.

Sin embargo, pronto se hizo evidente que no solo bastaba contar con tecnologías de video que transmitieran imágenes animadas, sino que se hizo necesario que estas tecnologías no solo fueran capaces de transmitir audio, datos y video de muy alta calidad, sino que los asistentes a una sesión de video remota pudieran transmitir y sentir el factor “humano” de una reunión presencial, que permitiera leer las expresiones faciales, sensaciones físicas y lenguaje corporal al igual que una reunión física. La siguiente evolución había comenzado y con ello el concepto de Telepresencia.

El mercado de Telepresencia ya existía antes del 2007, sin embargo era un mercado con poco o nulo crecimiento; no fue sino hasta después del 2007 cuando algunos fabricantes entraron seriamente al mercado, el concepto de Telepresencia comenzó realmente a despegar.

Con tantas tecnologías de video ahora existentes, existe el debate de lo que realmente es el concepto de Telepresencia:

“Telepresencia se refiere a las tecnologías de colaboración visual que consideran el factor humano de los participantes e intentan replicar lo más cercano posible la experiencia interpersonal de una reunión. El contar con un códec de muy alta definición, con un gran consumo de ancho de banda y una pantalla plana de alta calidad, no hace a un sistema de video una solución de Telepresencia.”

A través del músculo de la mercadotecnia de los grandes fabricantes, Telepresencia se ha convertido en la tecnología que el mercado corporativo está implementando para reuniones virtuales en alta definición en un ambiente controlado. De acuerdo a la revista Fortune®, en el 2007, solamente 50 empresas estaban interesadas en Telepresencia, al día de hoy, más de 7000 compañías las están adquiriendo e implementando y se predice que para el año 2012, Video Telepresence reemplazará 2.1 millones de asientos de aerolíneas y constituirá el 80% de tráfico de red IP mundial.

Con comunicaciones instantáneas y claras, Telepresencia ofrece el contacto humano necesario que ayuda a romper las barreras culturales y lingüísticas, provee el espacio colaborativo óptimo y herramientas necesarias para realizar de forma exitosa, las actividades de negocio de las empresas actuales.

La Telepresencia ayuda a optimizar y expandir servicios centrales de una sociedad llevándolos a áreas donde antes no existían, tales como educación a distancia y los servicios de salud de telemedicina. Impulsa el desarrollo industrial al permitir la comunicación visual para resolución temprana de fallas y permite reuniones seguras y confidenciales en escenarios bancarios y financieros.

http://www.gartner.com/it/page.jsp?id=876512

Erick Ortiz | Alonso Ramírez P.
Systems Engineers, Cisco Systems. México

Videoconferencia: Ahorrando un día de trabajo #colaboramx

La mejor colaboración entre los equipos, el incremento de ventajas competitivas y la creación de un marco de confianza con clientes, partners y proveedores son otras de las ventajas que justifican su crecimiento exponencial.

Así se desprende de un estudio global que analiza la percepción del mercado sobre las tecnologías de colaboración de vídeo en el ámbito empresarial. Encargado por Cisco y realizado por la consultora Ipsos Mori, el informe se ha basado en encuestas realizadas entre trabajadores de doce países.

Entre sus principales conclusiones, el estudio revela que la extensa mayoría de usuarios frecuentes de estas herramientas -el 90 por ciento- consideran que las tecnologías de colaboración de vídeo les permiten ahorrar al menos dos horas de trabajo a la semana.

Igualmente, hasta un tercio de los encuestados que utilizan con frecuencia soluciones de colaboración de vídeo estiman que pueden ahorrar casi un día de trabajo -siete horas o más- a la semana; durante el curso de un año, esto supone un ahorro superior a los dos meses por cada empleado.

Principales claves del estudio:

• Aunque tanto los usuarios de herramientas de colaboración de vídeo como los que aún no lo son reconocen la importancia de estos sistemas (76 y 60 por ciento, respectivamente), los profesionales que las utilizan frecuentemente valoran con mayor intensidad otros beneficios cualitativos; el incremento de ventajas competitivas (73 por ciento de usuarios frecuentes frente al 42 por ciento de quienes no son usuarios), el acercamiento entre personas (71 por ciento de usuarios frecuentes frente al 40 por ciento de quienes no son usuarios) o la mayor conciliación entre vida laboral y personal (70 por ciento de usuarios frecuentes frente al 37 por ciento de quienes no son usuarios) constituyen algunos ejemplos.

• Todos los encuestados -incluyendo usuarios y no usuarios- coinciden en que la colaboración mediante vídeo optimiza su experiencia de comunicación cuando trabajan desde casa (68 por ciento), además de ayudarles a mantener su actividad en caso de interrupciones en el trabajo (67 por ciento), mejorar la colaboración en grupo (67 por ciento), evitar malentendidos (67 por ciento) y proyectar una imagen de organización vanguardista (64 por ciento).

• El mayor porcentaje de trabajadores que aseguran ahorrar siete horas de trabajo a la semana se encuentran en China (46 por ciento), mientras el 20 por ciento de los usuarios rusos aumentan esta cifra hasta más de siete horas.

• Más de la mitad (56 por ciento) de los consultados en China utilizan tecnologías de colaboración de vídeo (más del doble de los encuestados de cualquier otro país).

• Más de las dos terceras partes (68 por ciento) de todos los encuestados destacan los beneficios medioambientales de estas herramientas, derivados tanto de aumentar la conciencia eco-responsable como de reducir el número de viajes. En los doce países consultados, al menos el 50 por ciento de los trabajadores reconoce algún tipo de ventaja para el medio ambiente.

• Un tercio de los encuestados que no se apoyan en la actualidad en soluciones de Telepresencia y videoconferencia afirman que las utilizarían si estuvieran disponibles. Por su parte, el porcentaje de trabajadores que tienen acceso a la tecnología pero no la utilizan es mucho más alto en Francia (54 por ciento) que en otros mercados como Estados Unidos (21 por ciento), Suecia (13 por ciento), Alemania (13 por ciento) y España (13 por ciento).

Si la voz y el video ahora son datos, ¿quién tiene que administrarlos? #colaboramx

Durante los últimos 10 ó 15 años hemos escuchado el término convergencia, para referirse a la utilización de la misma red para cursar voz, video y datos.

Los factores que impulsan a que las organizaciones utilicen redes convergentes son principalmente el ahorro en los costos (tanto de adquisición como de operación), el soporte de aplicaciones colaborativas y una mayor flexibilidad y funcionalidad en la red.

La voz, el video y los datos, dependiendo del tamaño de la organización, han sido gestionados tradicionalmente por diferentes personas, cada una con su propia visión del servicio que proveen al usuario y su criterio sobre la mejor forma de entregar estos servicios con calidad, facilidad de utilización y al menor costo. En contra, esta separación de responsabilidades  ha creado silos de comunicación, de procesos y de presupuestos asignados.

Cada uno estos servicios han evolucionado:

  • El video ha transicionado de la utilización de enlaces de ISDN hacia redes en IP basadas en protocolos como H.323 y actualmente SIP.

Adicionalmente, se hizo más ubicuo: dejó de estar únicamente en las salas de videoconferencia, evolucionando a servicios como Telepresencia, a video personal en las computadoras de los usuarios a través de cámaras integradas o en la red de Internet con servicios como YouTube.

  • Los servicios de voz estaban basados en su mayoría en enlaces TDM, manejando protocolos como SS7, sin embargo, el valor que las empresas empezaron a ver al desplegar servicios de Voz sobre IP hizo que poco a poco empezaran a cambiar  hacia soluciones de red basadas totalmente en IP, también utilizando H.323 y SIP.
  • La red de datos era utilizada principalmente para enviar mensajes de texto, correo electrónico o acceso a bases de datos y compartir información, sin tener estos servicios requisitos de tiempo real.  Pero la aparición del audio y el video crea la necesidad de agregar inteligencia a la red para que esta sea capaz de dar el tratamiento correcto a cada tipo de tráfico, así como proveer los mecanismos de seguridad necesarios.

Entonces, las empresas están evolucionando a servicios convergentes, y ya que las empresas están formadas por personas, entonces éstas también deberán converger: la visión de los servicios corporativos de voz, video y datos tendrá que ser abarcada de manera holística, como un todo, eliminando los silos de responsabilidades y/o conocimientos.

La convergencia de la red es una realidad, empezando con la voz, el video y los datos, apareciendo día a día nuevas aplicaciones y dispositivos que ahora integran estos servicios, dando pie a la convergencia de las aplicaciones. Por ello es necesario utilizar una administración orientada a servicios sobre una sola red.

Omar Pelaez
Consultant  Systems Engineer
Cisco Systems Mexico

Cuando hablo por video me siento supersónico

No hay trabajo sin reunión que se precie. Aunque productivas, todo el mundo ha vivido reuniones excesivamente largas y tediosas, incluso que han terminado siendo una pérdida de tiempo. Además, entablar una cita se vuelve complicado cuando las personas trabajan en localizaciones diferentes, por no hablar de los costos añadidos que suponen estos desplazamientos. Para intentar resolver estos problemas, y como una evolución y mejora de las videoconferencias, surgió la Telepresencia. Sin embargo, su complejidad y su costo la limitaban a muy pocas grandes empresas. Algo que está cambiando en los últimos tiempos con soluciones más económicas, más pequeñas, y pensadas incluso para las reuniones personales.

Por mucho que avance la ciencia, sigue siendo necesaria la relación interpersonal para muchos aspectos de los negocios y trabajos de hoy en día. Aunque todos los nuevos sistemas electrónicos de comunicación y colaboración nos ayudan y agilizan muchos de los trámites que tenemos que llevar a cabo en nuestro trabajo, hay muchas cuestiones que no se pueden resolver sin un “cara a cara”. O que es mejor abordarlas con una presencia real.

Por eso, y especialmente en organizaciones con más de una sede, o cuando las reuniones se han de celebrar con muchas personas cuyos lugares de trabajo están dispersos geográficamente hablando, cerrar una reunión es, en muchas ocasiones, una misión casi imposible.

Así pues, y con el claro objetivo de solventar estos primeros inconvenientes, la tecnología ha ido evolucionando y, al tiempo que la banda ancha se hacía más grande, empezaba a emerger con más fuerza la Telepresencia.

La idea es, en sí, muy básica: tener una reunión como si todos los asistentes a la misma estuvieran presentes en el mismo lugar pero, en realidad, hacerlo desde localizaciones diferentes. El objetivo último es llegar a proporcionar una sensación de realismo total, como si nuestros interlocutores realmente compartiesen mesa con nosotros aunque, en realidad, se hallen a miles de kilómetros de distancia.